Equinoterapia para niños con TEA

Acuerdo con el equipo interdisciplinario de la Unidad de Operaciones Montadas de Gendarmeria.

El Área de Desarrollo Social de la Comuna de Pueblo Esther firmó un acuerdo con el equipo interdisciplinario de la Unidad de Operaciones Montadas de Gendarmeria Nacional para que los niños y niñas con autismo puedan acceder a sesiones de equinoterapia. 
Esta práctica que aporta grandes beneficios, incide positivamente en el desarrollo de la comunicación y de la interacción social de personas con TEA.

Beneficios físicos de la Equinoterapia

Los niños con autismo a menudo tienen una disminución de la coordinación, la fuerza y el tono muscular que los hace parecer flexibles y torpes. La Equinoterapia les permite desarrollar fuerza mientras el niño ajusta constantemente su cuerpo para mantenerse en equilibrio y controlar el caballo durante los cambios de velocidad, dirección, curvas, y también mientras desarrolla diferentes actividades o juegos. Controlar las riendas para dirigir o detener al caballo ayuda al niño a desarrollar la coordinación entre los lados izquierdo y derecho del cuerpo. Los terapeutas incorporan oportunidades para coordinar los cambios de posición, como girar, mirar hacia atrás, rotar, etc. Esto ayuda al niño con autismo a secuenciar pasos motores y seguir instrucciones. Asumir y mantener posiciones como arrodillarse o pararse encima del caballo ayuda al niño a desarrollar equilibrio y control motor.

Beneficios sensoriales del montar a caballo

Los niños con autismo generalmente adoran la estimulación vestibular proporcionada por el caballo durante un paseo o trote. Los órganos sensoriales vestibulares (o de equilibrio) ubicados dentro de los oídos internos del niño se estimulan con cambios en la dirección, la velocidad y las inclinaciones. El movimiento contundente del cuerpo del niño empujado contra el caballo estimula los músculos y las articulaciones. El tacto del pelaje del caballo estimula su piel. Además, los sonidos y los olores del caballo y el ambiente equino completo son tan emocionantes que los niños que suelen rechazar la terapia en otros entornos a menudo están motivados para cooperar.

Desarrollo de habilidades cognitivas y de lenguaje

Los niños con autismo típicamente tienen dificultades para comprender las instrucciones y comunicarse. Montar a caballo ofrece numerosas oportunidades para participar en actividades que requieren seguir instrucciones, como tocar las crines o peinar la cola, dirigir las riendas en el cruce o hablarle al caballo.

El caballo proporciona un entorno natural de aprendizaje que motiva al niño en su vínculo, a escuchar y responder a los estímulos del animal o a los generados por el equinoterapeuta. Conceptos cognitivos tales como contar (mientras hace sentadillas encima del caballo), nombres de colores (de bolas arrojadas a la canasta mientras se conduce), pasos de secuencia (para tocar los ojos, los oídos, la nariz y la boca durante una canción) o imágenes identificativas (colgadas en la pared o en la arena) se pueden incorporar a un sesión de equinoterapia

Vínculo emocional entre el niño y el caballo

Los niños con discapacidades saben que el caballo los amará por quienes son a pesar de sus dificultades para hablar, moverse o por cómo se ven. Saben que el caballo no los juzga ni los ve diferentes a los demás. El cuidado de un caballo ayuda al niño a aprender sobre los sentimientos de otro ser vivo y la responsabilidad de de cuidar a otro (dándole de comer, cepillándolo, bañándolo…). Con suerte, ese vínculo ayudará al niño con autismo a desarrollar habilidades sociales y de comunicación en todas las áreas de su vida.

Para más información, acercarse a la oficina de Desarrollo Social de lunes a viernes de 8 a 12 hs, ingreso por calle Irigoyen.